¿Por qué sigo teniendo trocanteritis aunque hice todo lo que me mandaron?
Has probado antiinflamatorios, fisioterapia, estiramientos, e incluso infiltraciones… pero el dolor en la cadera sigue ahí. ¿Te resulta familiar esta situación? Muchas personas pasan meses o años lidiando con una trocanteritis persistente a pesar de seguir todos los tratamientos que les indican. En este artículo vamos a explicar por qué eso ocurre, desde una visión más completa que va mucho más allá del enfoque convencional.
¿Qué es la trocanteritis y por qué se cronifica en muchos casos?
La trocanteritis, también llamada bursitis trocantérea, es una dolencia inflamatoria que afecta la bursa del trocánter mayor del fémur, en la parte lateral de la cadera. Suele generar dolor al caminar, subir escaleras o dormir de lado. En sus fases iniciales, responde bien al reposo relativo y a tratamientos simples.
Pero muchas veces, esta mejoría es temporal. Con el tiempo, el dolor reaparece o se mantiene, convirtiéndose en una dolencia crónica difícil de erradicar con métodos tradicionales. ¿Por qué ocurre esto?
Tratamientos convencionales que no abordan el problema de fondo
La medicina convencional se centra en el alivio de síntomas. Esto significa que:
- Se aplican antiinflamatorios para reducir el dolor
- Se indican ejercicios para fortalecer o estirar la zona
- Se recurre a infiltraciones en casos resistentes
Sin embargo, estos tratamientos solo actúan sobre el síntoma, no sobre la causa real. Y en la mayoría de casos de trocanteritis crónica, el origen del dolor no está exclusivamente en la bursa. Es solo el punto donde se manifiesta el problema, no donde se genera.
Factores ocultos que impiden la recuperación de la trocanteritis
Hay varios elementos que suelen pasar desapercibidos en el abordaje tradicional y que pueden estar perpetuando tu dolor:
- Disfunciones viscerales: órganos como el hígado, el intestino o la vesícula pueden generar tensiones reflejas en la zona lumbar y pélvica que afectan el trocánter.
- Conflictos emocionales retenidos, como la rabia, el rechazo o la dificultad para adaptarse a los cambios, suelen somatizarse en la cadera.
- Un estilo de vida proinflamatorio: mala alimentación, estrés crónico, falta de descanso y sedentarismo crean un terreno inflamado donde la trocanteritis no puede curarse.
- Carácter rígido o controlador, que se traduce también en un cuerpo rígido y contracturado, especialmente en la pelvis.
Ejemplo real: “Hice todo lo que me dijeron… pero no mejoré”
Muchos pacientes que llegan a nosotros han pasado por todos los protocolos habituales sin resultados duraderos. Suelen decir frases como:
“Me infiltraron y me alivió una semana, pero volvió el dolor.”
“Hice los ejercicios que me mandaron, pero no noto mejoría.”
“La resonancia no muestra nada grave, pero yo sigo igual o peor.”
Estas personas no están equivocadas ni fallan en su compromiso. Lo que ocurre es que nadie les ha explicado que el problema va mucho más allá de un tendón o una bursa inflamada.
Fiit Concept: una mirada integrativa que trata la causa y no solo el síntoma
La metodología Fiit Concept nace para cubrir esta falta de profundidad en el tratamiento de patologías como la trocanteritis. Desde nuestra visión, no basta con tratar el cuerpo desde lo mecánico. Hay que tener en cuenta:
- El origen emocional de la dolencia
- La influencia de los órganos internos sobre el aparato locomotor
- El papel del estrés y la alimentación en la inflamación crónica
- Las características del carácter que predisponen a ciertas somatizaciones
Al abordar la trocanteritis desde este enfoque integrador, es posible encontrar soluciones más duraderas, reales y estables.
La trocanteritis como síntoma de un conflicto más profundo
Muchas veces, esta dolencia aparece como expresión somática de un conflicto emocional no resuelto. Cambios en la vida, pérdidas, responsabilidades mal gestionadas o una manera rígida de afrontar los desafíos pueden reflejarse en forma de dolor en la cadera. En estos casos, no basta con estirar o masajear. Es necesario interpretar el mensaje del cuerpo y actuar en consecuencia.
Como mencionamos en FisioOnline, el dolor persistente puede no mostrarse en ninguna prueba diagnóstica y sin embargo estar muy presente en la vida del paciente.
¿Qué puedes hacer si ya probaste todo?
Aquí te dejamos algunas claves prácticas del enfoque Fiit Concept que puedes aplicar desde casa:
- Revisa tu alimentación: elimina productos inflamatorios como el azúcar, las harinas refinadas y los lácteos. Introduce alimentos naturales, cocidos y tibios.
- Haz movimientos suaves, conscientes, sin dolor: no busques “machacar” la zona, sino reconectarte con ella.
- Explora tu mundo emocional: ¿qué situación reciente no estás aceptando? ¿Qué te genera frustración o rabia?
- Toma conciencia de tu estrés: muchas veces el cuerpo duele porque no lo escuchamos antes.
Conclusión: si ya hiciste todo y no mejoraste, es momento de cambiar el enfoque
Seguir insistiendo en tratamientos que no funcionan es como querer llenar un cubo con agujeros. La trocanteritis crónica necesita una visión más completa, más honesta y más profunda. En Fiit Concept te ofrecemos esa mirada que conecta el cuerpo, la emoción, la víscera y el estilo de vida.
Te invito a descubrir nuestro programa online para tratar la trocanteritis. No solo incluye ejercicios, sino una guía completa para que entiendas y resuelvas tu dolencia desde su origen real. Recupera tu salud desde casa y con autonomía, sin depender de soluciones que no van al fondo del problema.

